Ciencias de la complejidad

February 8, 2010

Impulsar en la UNAM la creación del Centro de Ciencias de la Vida, para poder vincular en la investigación científica el análisis transdisciplinar, en el establecimiento de parámetros que nos ayuden a comprender los sistemas vivos como procesos complejos. Es decir, en esta perspectiva, se pretende desarrollar estrategias de trabajo, que produzcan relaciones ontológicas, epistémicas, empíricas y de campos recursivos de la ciencia en su conjunto.

Poder organizar investigaciones bajo estos lineamientos ayudará a reconciliar la vieja discusión, ahora fuera de contexto entre ciencias duras y ciencias blandas. Resuelto el problema a partir de una ciencia de la vida que se basa en los sistemas complejos, nos situará en la “Gran Historia”, particularidad que nos conduce a pensar en la larga duración de la vida en el planeta y sus posibilidades fuera de él. En este sentido, las escalas de investigación incluyen los grandes procesos, que han dado lugar para que nuestra civilización se encuentre en el lugar de privilegio en nuestro planeta.

Sin embargo, llegar a este momento solo ha sido posible a través de los grandes procesos evolutivos por la que han pasado los sistemas vivos, en asociación con las transformaciones que ha tenido lugar nuestro planeta. A partir de esta premisa la vida es un todo en relación con el mundo animado e inanimado, que posibilita una dialógica en el intercambio permanente de formas y contenidos, que nos llevan a establecer en el espacio y el tiempo la presencia de el acto de estar presente.

La investigación de larga duración sobre los diferentes sistemas de la vida, conlleva en su práctica y su discurso la posibilidad de entablar estrategias de investigación, que denoten el accionar de los sistemas evolutivos, de la gran historia, la historia de la tierra y la del universo a través de sus diferentes particularidades en sus diferentes escalas. De lo macro a lo micro, los diferentes planos del tiempo regulan y dan lugar al espacio, sea como demarcación física o simbólica; en este contexto, el Centro de Ciencias de la Vida, podrá aglutinar en su seno investigaciones de la larga duración hasta nuestros días, en relación con la vida, el medio ambiente, la ecología, la historia de cada especie en su contexto, los procesos civilizatorios y la diversidad cultural.

Diferentes especies con su propia historicidad en cuanto a las escalas de tiempo, que les han ayudado a preservarse en cada espacio de su propia historia. En esta perspectiva, podemos sostener la viabilidad de un centro de investigación con estas características, en la medida en que el todo de la vida, significa en el proceso civilizatorio la premisa necesaria para poder conceptualizar desde los sistemas complejos y el análisis transdisciplinar la organización del universo de la vida.

Trabajar en un centro de este tipo, ubicará a nuestra universidad y a nuestro país en la vanguardia de estudios científicos, que den cuenta del largo recorrido de los sistemas vivos como procesos evolutivos que se ha desarrollado en las diferentes escalas del tiempo.

Diversidad cultural y patrimonio

July 21, 2009

En la aceptación de la diversidad se encuentran los diferentes procesos, que conllevan a crear un sentido de responsabilidad sobre el espacio en el que se habita, territorio que se mueve en relaciones desiguales de reciprocidad en el presente vivido, para intentar fragmentar en el cotidiano el sentido por la vida: esta es la imperiosa necesidad que tiene el imperio y el capital para hacerse presente. Con ello, se disfraza la cultura en la gestión que tiene que realizar para comercializarla, para llevarla a un espectro de diseminación que ayude al empresario-gestor a validar en sus presupuestos, la necesidad de accionar el individualismo en el espacio de lo comunitario.

Esta prerrogativa, intenta tener éxito en el rompimiento de las estructuras sociales e históricas, intenta reescribir el pasado en base a ideologías que se basan en mitologías simuladas, en un sistema de creencias superado en el orden del pensamiento científico actual. Esta embestida, que intenta deteriorar la vida en común de las sociedades, sólo se satisface en la necesidad de producir plusvalía en el terreno de la cultura, desmembrando el patrimonio cultural, de quienes poseen una tradición milenaria en sus sociedades.

Ante esta prerrogativa, esta la antropología como la ciencia que da cauce a la diversidad cultural y que debe postular propuestas que denoten en la práctica y en el discurso, el no, a la privatización de la cultura, el no, a la gestión cultural de empresarios seudo intelectuales, que intentan socavar el patrimonio de las sociedades en plural. En ello, va el sentir de la universidad pública y de sus institutos de investigación, así como de sus facultades, donde las licenciaturas y sus respectivos posgrados, deben defender desde la academia y la formación profesional la diversidad de las culturas, la vida en plural y romper con la unicidad del capital.

Defender las humanidades, las ciencias sociales en las universidades públicas, es dar a las diferentes sociedades su carácter de diversidad, y sería un gran error que desde nuestras instituciones se avalaran la privatización de los patrimonios y las culturas para fortalecer el carácter privado de la gestión cultural. A su vez desde las ciencias antropológicas se da la prerrogativa, desde la UNAM como asentamiento fundador de investigaciones, que nos lleven al fortalecimiento de la diversidad y la aceptación ética del otro.

Fortalecer las culturas desde la UNAM, nos ubican en la imperiosa necesidad de crear las bases epistémicos y factuales de licenciaturas, que avalen a las ciencias antropológicas, así como la reorganización del posgrado en antropología en función del quehacer de la diversidad cultural y del patrimonio, como un proceso fuera de la esfera del mundo privatizado. En este sentido, estudiar antropología en la UNAM, debería equivaler a sostener un constructo epistémico, que sirva para analizar las problemáticas del pasado y del presente, desde una postura transdisciplinar que posibilite ver el mundo a partir de hechos reales, y no de posibilidades imaginarias, que delimitan y sustituyen la diversidad cultural y que sólo sostienen el mundo en su privatización y en el abandono de las necesidades reales de las sociedades del presente. De lo contrario no pasaremos de ser folkloristas de segunda, que sueñan con el mundo que se ha perdido y sólo vamos a recuperar a través de una imaginación viciosa.

Seminario: Antropología de la memoria colectiva

Profesor. Dr. Rafael Pérez-Taylor
Instituto de Investigaciones Antropológicas UNAM
Instituto de Investigaciones Biomédica UNAM, periodo de estancia sabática del 15 abril de 2009 al 14 de abril 2010.

Estrategia de trabajo.
Trabajar en el área de la memoria colectiva, como la parte de una historia no institucional, que posibilita en el quehacer del hecho real y cultural la producción de identidades locales, que sirven para estar presente en la resistencia étnica, política, nacionalista y en cualquier colectivo que intenta tener su propia visión del mundo, donde el mito y el sistema de creencias son el paradigma de la lucha contra los imperios que nos dominan históricamente desde el pasado remoto.

Objetivo
Ordenar la conceptualización teórica, epistémica y factual que permite que la memoria se establezca como el lugar de la resistencia colectiva, más allá de la escritura y de los sistemas sintácticos al mundo de las imágenes, los imaginarios sociales y sus diferentes representaciones en las condiciones sociales de producción de sentido.
Las vivencias colectivas, sus representaciones, los discursos y sus interpretaciones, son la base que alimenta desde la emergencia la continuidad de hechos reales que permiten a la realidad alternar con la vida institucional, para accionar en el cotidiano su propia innovación y renovación de los procesos sociales y culturales.

Temario

Introducción
Iniciar el trabajo sobre la memoria a partir de su definición y de su postura pragmática en el mundo occidental.

Bibliografía.
Certeau, Michel de; La escritura de la historia; Universidad Iberoamericana; México; 1993.
Aristóteles; del sentido y lo sensible y de la memoria y el recuerdo; Ediciones Aguilar; Buenos Aires; 1980.
Fabietti, Ugo; Matera; Vincenzo; Memorie e identità. Simboli e strategie del ricordo; Metelmi Editore srl; Rome; 1999.

Primera unidad

El pasado como estrategia recursiva que permite establecer conectores entre lo que ya no existe y el presente vivido: recuerdos, olvidos y ausencias.
1. Recuerdos, olvidos, ausencias: el discurso en acción.
2. Representaciones e imaginarios en el quehacer del acontecimiento.
3. El sentido de pertenencia.

Bibliografía.
Pérez-Taylor, Rafael; Anthropologias. Avances en la complejidad humana; ediciones sb, Buenos Aires; 2006.
Goff, Jacques; Histoire et Mémoire; Éditions Gallimard; Paris; 1988.
Rossi, Paolo; El pasado, la memoria, el olvido; Ediciones Nueva Visión; Buenos Aires; 2003.
Yerushalmi Y.; Loraux, N.; Mommsen, H.; Milner, J.-C; Vatimo, G.; Usos del olvido; Ediciones Nueva Visión; Buenos Aires; 1998.
Goody, Jack; La domesticación del pensamiento salvaje; Akal Editor; Madrid; 1985.

Segunda unidad

La sucesión de recuerdo, las prácticas denotan en el discurso la construcción de evidencia narrativas, que quedan atrapadas en la oralidad y en la escritura para asegurar la continuidad de procesos vividos en la producción de verosimilitudes.
1. La memoria colectiva y sus prácticas.
2. El pasado y su representación imaginaria simbólica.
3. El presente y su recursividad: argumentaciones sobre el hecho real.
4. Prácticas del sentido: la lógica narrativa.

Bibliografía.
Halbwachs, Maurice; Los marcos sociales de la memoria; Editorial Anthropos-Universidad de Concepción-Universidad central de Venezuela; Barcelona; 2004.
Halbwachs, Maurice; La mémoire collective; Presses Universitaires de France; Paris; 1968.
Sperber, Dan; Per una teoria del simbolismo. Una ricerca antropologica; Giulio Einaudi Editore spa; Torino; 1981.
Ricoeur, Paul; La mémoire, l´histoire, l´oubli; Éditions du Seuil; Paris; 2000.

Tercera unidad

El tiempo se convierte en el proceso que permite establecer continuidades entre pasado y presente, para recrear en las narraciones los contenidos de la memoria colectiva: formaciones ideológica, políticas y las historias que nos ayudan a tener en el presente inmediato versiones de lo que ha dejado de existir.
En este sentido, las condiciones de producción de la memoria se mueves en estructuras mentales que relacionan las prácticas con la articulación discursiva.
1. Los diferentes articuladores de la memoria
2. Accionar los recuerdos.
3. El tiempo mítico, el histórico y el narrativo.
4. tendencias de las memorias colectivas.

Bibliografía.
Candau, Joël; Anthropologie de la mémoire; Presses universitaires de france; Paris; 1996.
Candau, Joël; Memoria e identidad; Ediciones del Sol; Buenos Aires; 2001.
Goff, Jacques le; El orden de la memoria. El tiempo como imaginario; Ediciones Paidós; Barcelona; 1995.
Yates, Frances A.; L´arte della memoria. Con uno scritto di Ernst H. Gombrich; Einaudi Tabascabili; Torino; 1993.
Wunenburger, Jean-Jacques; La vie des images; Presses Universitaires de Grenoble; Grenoble; 2002.
Ricoeur, Paul; Tiempo y narración I. Configuración del tiempo en el relato histórico; Siglo XXI Editores; México; 1995.
Blumenberg, Hans; Tiempo de la vida y tiempo del mundo; Pre-textos; Valencia; 2007.
Pérez-Taylor, Rafael; Entre la tradición y la modernidad. Antropología de la memoria colectiva; UNAM-Plaza y Valdes; México; 2002.
Rosa Rivero, Alberto; Bellelli, Bakhurst, David (Edts.); Memoria colectiva e identidad nacional; Biblioteca Nueva; Madrid; 2000.

Forma de trabajo.
Se establecerá el trabajo por textos semanales a través de la red, describiendo cada participante lo que ha comprendido del texto, y como podría apoyar el proyecto académico y político personal. Al final de seminario, se debe escribir un ensayo sobre el tema particular de cada participante, incluyendo la bibliografía del seminario.
Dicho ensayo deberá ser entregado con fines de publicación en alguna editorial académica.